Cuando un@ está muy feliz escribiendo en sus espacios online, casi no se percata de que hay otra vida más allá del mundo web. Si usted anda por aquí leyendo estas ideas discutibles, estoy segura que sabe bien a qué me refiero. Claro que, a veces, sucede ESO que una servidora ha dado en llamar: Lío de Editor. A veces, “meto la pata” porque -usted sabe- lo mío no es la técnica, sino puras ganas de aprender. Pero otras veces… ¡ay! hasta me da miedo escribirlo, otras veces son las cosas de Internet las que nos sobrepasan y simplemente ocurren.
Por ejemplo: un día se levanta un editor como cualquier mañana, se conecta a Internet y, con horror, ve que todos sus sitios están caídos. Por suerte, siempre guardo esta carita que es casi igualita a la de un Editor Online al borde de la desesperación (qué exagerada, ¿no?). Si alguna vez le pasó, sabe que es casi, casi así de desesperante no ver sus sitios online. Lamentablemente ayer pasó con mis sitios.
Pero, ¿a qué viene esta pequeña catársis? A que no hay mal que por bien no venga, dice el refrán. Mi postura, luego del colapso fue: apoyar a mi empresa de hosting. ¿Por qué? Porque somos falibles y más cuando se trata de la Web. Y, sobre todo, porque es algo extraordinario, por fortuna. Eso no quita que me haya comunicado con ellos para saber qué había pasado.
Luego, más repuesta, haciendo caso a dicho refrán; me di cuenta que ¡hay otra vida, editor querido! Si bien mi rutina diaria exige varias horas trabajando en mi querida red, el día fue estupendo a pesar del “lío de editor”. Aproveché para terminar temas pendientes fuera de la línea, ajuste de agenda y lista de tareas, anticipar un par de actividades recreativas (y necesarias para una editora): sin problemas. También reforzar redes online, que no requería de mis webs pero sí estar conectada.
Nadie me quitó el colapso pero reconozco que necesitaba desconectarme ¡y me hizo muy bien!
Sí, seguramente ya ha visto mi mejor cara de terror, ¿verdad? Y sí, en el mundo web, una que otra vez todo editor sufre algún embate del raro mundo web o similar. Son esas cosas que yo llamo “Lío de Editor”. Son cosas que pasan y, como una no es una técnica experta, pone los ojos en blanco y cree que todo está por terminar (¡qué exagerada!).
La empresa que me ofrece el alojamiento de mi Red Ideas Discutibles ha mudado a otro servidor (la idea es básicamente esta). Esto ha generado que algunos de mis posts escritos en la fecha de la mudanza hayan “desaparecido”. Afortunadamente me dijeron que podré recuperarlos, es decir, volverán a estar online. Pero los tiempos de resolución no son siempre los que hubiésemos preferido. ¿Entonces?
Estimados amigos emprendedores: mientras tanto… ¡yo sigo! Porque es la mejor manera que encuentro de decir que puedo mejorar mi servicio a esta comunidad y puedo continuar con mi pasión de escribir online compartiendo mis ideas discutibles. Eso espero, confío que cada día pueda hacerlo.
Por eso, hasta que regresen los esperados y ya publicados posts, en lo que respecta a este blog, les dejo los enlaces de los sitios que presenté en dichos artículos.
- Escribir, Arte y Empresa.
- La Bloguería.
Disculpas por las molestias ocasionadas, amigos. ¡Ahora sí, seguimos!
Nada que ver con el gran Shakespeare, mi estimado emprendedor editor. Sólo que estuve pensando en estos días que siempre nos exigen que nos definamos. Sí, somos “emprendedores” o somos “profesionales independientes”, o somos “webmasters”, o somos “editores”, o somos “bloggers”, o somos “esto” o “aquello”. Y, a veces, nos enredamos tanto pensando en lo que los demás nos exigen que dejamos de escucharnos a nosotros mismos.
Los emprendedores - incluída, desde ya, esta editora - no estamos ajenos a estos Líos que … está bien… está bien… En esta oportunidad no tiene que nada ver con líos de códigos y esos raros lenguajes que estamos aprendiendo para difundir nuestros emprendimientos pero… también suenan muy fuerte en algunas ocasiones.
En fin, mi estimado, ¡qué más da lo que digan los demás! (Generalmente dicen y no hacen demasiado). Lo más importante es lo que nosotros digamos de nosotros, lo que creamos de nosotros, que creamos en nosotros. Por eso, a pesar de todo, me gusta llamarme editora electrónica, y ser una eterna aprendiz, porque como dice mi padre: “hay tanto para aprender que no me alcanzará esta vida ni otra”. Hay tanto para descubrir… que no podemos darnos el lujo de perdernos ¡esta oportunidad de hacerlo posible! Yo no me lo quiero perder y ¡quiero intentarlo! Lo invito a sumarse
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Para mí los Líos de Editor son esos momentos en los que pasa algo TRÁGICO en su web, boletín o blog … y que usted cree que es el FIN de todo el trabajo realizado hasta entonces. ¡Uy! ¿exageré? Bueno, al menos es la forma directa en la que una emprendedora como yo, con pocos conocimientos de los llamados técnicos, le dice a esos momentos.
Así pasó - detalles más, detalles menos - con el blog Chicas Emprendedoras, tal como comentaba hoy. Había instalado una plantilla en Wordpress (el programa
que utilizo para mi blog) y todo parecía ir sobre ruedas. Hasta que llegó el momento de probar los comentarios… ¡mal! Cada vez que se enviaba uno daba un error: se requiere ingresar nombre y mail. Sin encontrar la causa, a las pocas horas del lanzamiento decidí quitar la plantilla y dejar la que viene por defecto en el programa. Seguí estudiando el tema, consultando foros, blogs y colegas. Finalmente creía que nada podía hacer, excepto despedirme de la idea de PinkAngel, la plantilla que había elegido en un principio.
Lo que nunca había hecho era detenerme a leer los comentarios de la página desde la cual se descargaba tal plantilla. Vi que otros lectores encontraban problemas similares. Y me animé a dejar mi comentario con el error. Al otro día me respondió el autor y pude descargar un nuevo archivo ¡con el problema resuelto!
¡¿Cómo no me detuve a leer los comentarios?! Me hubiese ahorrado bastante. Moraleja: chequee estos comentarios debajo de la plantilla que desee descargar. Si tiene algún problema, antes de hacer cualquier cosa: primero contáctese con el autor. Anímese porque no sólo comparten sus programas a todo el mundo, sino que también la mayorìa responde a consultas.